lunes, 24 de agosto de 2009

Los paranoicos, los espiritifláuticos, los megalómanos


En la exposición retrospectiva de Antonio Ruiz “El Corcito” (1895-1964) recientemente inaugurada en el Museo Dolores Olmedo se puede apreciar una pequeña e interesante obra titulada “Los paranoicos, los espiritifláuticos, los megalómanos” donde la representación homofóbica se hace presente. En ella resalta la referencia al grupo de los contemporáneos* y la denuncia de su homosexualidad por medio de trazos, colores y símbolos que pretenden caricaturizar su condición.  En cuanto al uso simbólico es notoria la presencia de un balero como alegoría del placer ANAL. En la misma línea se encuentra el uso del número 41**, el cual adquirió una connotación homosexual tras un escándalo suscitado durante el porfiriato en el que 41 homosexuales fueron repudiados por la sociedad tras ser sorprendidos en una fiesta privada en la Ciudad de México.

En su sátira a la “jotería” de aquel grupo, Antonio Ruiz plasma algunas claves sobre la percepción de la homosexualidad  en nuestro país a mediados del siglo XX sobre las cuales encontramos indispensable seguir indagando.

* Los personajes representados de izquierda a derecha: María Asúnsolo, Agustín Lazo, Salvador Novo, Roberto Montenegro, Xavier Villaurrutia, Lupe Marín.

** Disimulado en la fecha 1941 presente en el frontispicio del palacio de gobierno representado.