domingo, 9 de marzo de 2008

M.I.A. en Mexico

Ocho de Marzo- M.I.A. sale del escenario, los gritos que la despiden apenas se escuchan en este lado del escenario. Primero, este reportero de ANAL MAGAZINE, mira a una de sus acompañantes que viene completamente exahusta y secándose el sudor con una toalla blanca. Se acerca a ella e intenta platicar con ella, apenas cruzan unas cuantas frases pues quiere entrar de nuevo al camerino y el reportero apenas entiende el acento de Sri Lanka. Hace un frío cabrón, y tanto M.I.A., como los que la acompañan, quieren irse de regreso a la ciudad y seguir tomando ron. ANAL MAGAZINE logró colarse por pura suerte hasta el backstage y no podemos desaprovechar el tener a la nueva figurita sensación de la música internacional, así que, como siempre, el reportero se vale de mentiras y mañas para lograr una pequeña conversación con ella. Entonces, Christian (el reportero) se para fuera de la puerta del camerino y espera en el pinche frío de Toluca hasta que M.I.A. y su grupo dejen de echar desmadre y salgan hacia la camioneta que los llevará de regreso a su hotel en el D.F. Salen un poco borrachos y ella en brazos de un hombre vestido con un traje amarillo, con una barba descomunal y un sombrero de copa. Christian se acerca a ellos y saluda a la estrellita peda, ella con un acento imposible de comprender empieza a gritar algo, al parecer está un poco enojada. Se baja de los brazos de ese gordito inmenso que actúa como su proxenta y comienza a bailar alocadamente y ofrece ron a todos. Beben. Le dice "chiquito" a Christian y le pide que baile con ella en dirección al transporte en donde escapará sin esperar a que los Beasty Boys terminen de tocar. El reportero acompaña a todo el grupo y juntos gritan más de lo que el público gritó cuando estaban en el escenario. (Lamentablemente fue un público muy desganado a pesar de que el show estuvo de huevos). Llegan hasta una camioneta negra, se suben en ella: M.I.A., las dos coristas, el representante y el confundido pero emocionado reportero que no tiene ni la más puta idea de lo que le va a pasar con estos monstruos asiáticos. (Continuará)